{2}PRIMERA CARTA A TIMOTEO{/}

Las cartas pastorales introducen un cambio de panorama. Son escritos dirigidos a personas concretas -Timoteo y Tito-, disc\u00edpulos de Pablo, con el fin de darles instrucciones en orden a las iglesias que el Ap\u00f3stol les hab\u00eda confiado. De ah\u00ed el t\u00edtulo de pastorales, con el que desde el s. XVIII se las viene designando. Est\u00e1 claro, sin embargo, que se trata de escritos \u00aboficiales\u00bb, cuyas ense\u00f1anzas valen para todos los siglos de la Iglesia.
Sobre el autor no existe acuerdo. Unos contin\u00faan defendiendo la autenticidad paulina, reconocida universalmente hasta el s. XVIII. Otros las atribuyen a un disc\u00edpulo de Pablo que habr\u00eda utilizado fragmentos paulinos.
Las dudas provienen del estilo m\u00e1s sencillo y menos rico en im\u00e1genes y met\u00e1foras; de la doctrina, que carece de la mente creadora, profundidad de contenido y grandes perspectivas teol\u00f3gicas de las cartas de indudable autenticidad paulina, insistiendo m\u00e1s en la recomendaci\u00f3n de las buenas obras; de la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica (obispos, presb\u00edteros, di\u00e1conos), que parece reflejar un estadio posterior al de Pablo, aunque sin llegar al episcopado mon\u00e1rquico del s. II; finalmente, de los errores que se combaten, en los que se pretende ver las doctrinas gn\u00f3sticas de finales del s. I o principios del II. Los defensores de la autenticidad paulina explican esos datos por la edad avanzada en que las escribe Pablo y el car\u00e1cter pastoral pr\u00e1ctico de las mismas; la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica podr\u00eda responder a la \u00e9poca de transici\u00f3n del final de la vida de Pablo, y los rasgos de gnosticismo pueden corresponder a un juda\u00edsmo gnostizante creado por judeo-cristianos que el Ap\u00f3stol tuvo ya que combatir en escritos precedentes. Las razones en pro y en contra tienen cierta solidez, y la cuesti\u00f3n permanece abierta. Hay autores que no descartan el que futuros estudios reafirmen la autenticidad paulina.
El contenido es predominantemente pastoral, y presenta oportunas instrucciones y consejos sobre la organizaci\u00f3n de la iglesia, la elecci\u00f3n y cualidades de los obispos, presb\u00edteros, di\u00e1conos y viudas; sobre la forma en que han de ser combatidos los herejes y otras preciosas sugerencias para el ministerio apost\u00f3lico. Pero como la pastoral paulina se fundamenta en el dogma y la moral, el Ap\u00f3stol recomienda a la vez virtudes fundamentales de la vida cristiana como la caridad, la paciencia, la paz, la mansedumbre, el buen ejemplo, la vida interior como fundamento de una vida activa apost\u00f3lica. Y afirma puntos importantes del dogma cristiano como la fe y la esperanza en Cristo, mediador entre Dios y los hombres; la redenci\u00f3n por amor a los mismos; la voluntad salv\u00edfica universal de Dios; la Iglesia, casa de Dios, columna y fundamento de la verdad, pueblo nuevo de Dios rescatado con el sacrificio de Cristo, una, santa, universal, con su triple jerarqu\u00eda: obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos; la utilidad de la Sagrada Escritura; la necesidad de los sufrimientos para gozar de la gloria con Cristo.
1. El destinatario de la primera carta a Timoteo. Timoteo, natural de Listra (Licaonia), era hijo de padre gentil y madre jud\u00eda. Durante su primer viaje apost\u00f3lico, Pablo lo convirti\u00f3 a la fe en Cristo, y en el segundo, ante el laudable testimonio de los cristianos, lo asoci\u00f3 a su ministerio. Fue desde entonces su compa\u00f1ero de fatigas. Durante la primera cautividad del Ap\u00f3stol en Roma (a\u00f1os 61-63) se encuentra con \u00e9l. Despu\u00e9s de ella, siguiendo los datos de la carta, le confiere la direcci\u00f3n de la Iglesia de \u00c9feso, al frente de la cual se encuentra en el momento en que le dirige la carta. La tradici\u00f3n dice que muri\u00f3 m\u00e1rtir en \u00c9feso.
2. Ocasi\u00f3n y contenido. San Pablo quiere darle normas en orden a que pueda cumplir acertadamente la misi\u00f3n que le ha confiado. En particular, le da recomendaciones sobre la organizaci\u00f3n de la Iglesia y el modo como ha de combatir a los herejes. Ha de defender la verdadera doctrina [1Tim_1,1] a [1Tim_1,20]. Le da instrucciones sobre la oraci\u00f3n de los fieles [1Tim_2,1] a [1Tim_2,15]. Le indica las cualidades que han de tener el obispo y el di\u00e1cono [1Tim_3,1] a [1Tim_3,14]. Le exhorta a combatir a los herejes con una conducta ejemplar [1Tim_4,1] a [1Tim_4,16]. Le instruye acerca de la conducta a seguir con los ancianos, con las viudas, con los presb\u00edteros y la que ha de inculcar a los siervos [1Tim_5,1] a [1Tim_6,2]. Reprocha el orgullo y la avaricia, y recomienda la piedad, la frugalidad y la perseverancia [1Tim_6,3] a [1Tim_6,19]. Concluye exhortando a Timoteo a la guarda fiel de la sana doctrina [1Tim_6,20] a [1Tim_6,21].

{2}SEGUNDA CARTA A TIMOTEO{/}

1. Ocasi\u00f3n. San Pablo, prisionero de nuevo en Roma, ve acercarse el d\u00eda en que deber\u00e1 rubricar con su sangre el evangelio que ha predicado y dejar las cristiandades por \u00e9l fundadas en manos de sus disc\u00edpulos. Se encuentra solo en la prisi\u00f3n y va a dirigir su \u00faltimo escrito a su querido colaborador Timoteo, que tendr\u00eda que soportar duras luchas para conservar intacta la fe de sus cristianos frente a falsas doctrinas que podr\u00edan ponerla en peligro. Por ello le dirige esta carta, que viene a ser el testamento de Pablo, en la cual le inculca una perseverancia inquebrantable y le da oportunas instrucciones para combatir las falsas doctrinas. Pero no satisfecho con las instrucciones por carta, quiere hablar personalmente con \u00e9l, por lo que le indica que apenas reciba la carta vaya a Roma, llev\u00e1ndose consigo a Marcos.
2. Contenido. Comienza con un afectuoso saludo y una sentida acci\u00f3n de gracias [2Tim_1,1] a [2Tim_1,5]. Sigue la primera parte [2Tim_1,6] a [2Tim_2,3], en la que san Pablo exhorta a Timoteo a luchar abnegadamente por el evangelio, poniendo ante sus ojos los motivos que deben inducirlo a ello: la ordenaci\u00f3n, el ejemplo de Pablo y sobre todo el de Cristo. En la segunda parte [2Tim_2,14] a [2Tim_4,5] le da instrucciones sobre el modo de combatir a los falsos doctores, presentes y futuros, a quienes ha de confundir con la predicaci\u00f3n de la verdad y el ejemplo de una vida santa. El ep\u00edlogo [2Tim_4,6] a [1Tim_4,22] contiene la m\u00e1s bella apolog\u00eda de un ap\u00f3stol y los saludos de costumbre.

