{2}CARTA A LOS ROMANOS{/}

{K}Cartas de San Pablo{/}
En el cristianismo primitivo nadie dej\u00f3 huellas tan profundamente impresas como nuestro ap\u00f3stol; una huella personal que sigui\u00f3 viva en siglos posteriores. Cuando parec\u00eda haberse desdibujado, la reforma protestante se encarg\u00f3 de restaurar su figura deteriorada, haci\u00e9ndola recobrar todo su colorido, aunque algunos de los colores aplicados resultasen excesivamente chillones. Y el pensamiento paulino sigue marcando hoy el aut\u00e9ntico cristianismo.
Pablo fue el int\u00e9rprete primero y el te\u00f3logo m\u00e1s agudo y penetrante del mensaje cristiano. Nadie como \u00e9l ha sabido bucear en las profundidades insondables del misterio cristiano. Tanto es as\u00ed que, con evidente exageraci\u00f3n, ha sido presentado a veces como el fundador de la Iglesia, el promotor de los sacramentos, el creador de la teolog\u00eda..., contraponi\u00e9ndolo incluso al mismo Jes\u00fas. Sin recurrir a otras razones y especulaciones, evoquemos sobre el particular la actitud del mismo Pablo. \u00c9l se sabe, y lo afirma expresamente, transmisor de lo recibido; un anillo en la cadena de la tradici\u00f3n iniciada por Jes\u00fas; en plena conformidad con la fe de la Iglesia, ya que, en la confrontaci\u00f3n, buscada por \u00e9l mismo, con los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, estos le dieron la mano en se\u00f1al de pleno acuerdo; tan seguro del evangelio que predicaba que si alguien se atreviese a ofrecer otro distinto ser\u00eda anatematizado, aunque fuese un \u00e1ngel del cielo.
Su curriculum vitae lo divide \u00e9l mismo en dos mitades; antes y despu\u00e9s del encuentro con Cristo. El expediente impecable que presenta antes del acontecimiento de Damasco comprende dos aspectos: una titulatura gloriosa que le hab\u00eda sido dada y de la que pod\u00eda sentirse orgulloso: circuncidado al octavo d\u00eda; de la raza de Israel y, m\u00e1s en concreto de la tribu de Benjam\u00edn; hebreo e hijo de hebreos. Tres t\u00edtulos gloriosos, aunque no meritorios. Le hab\u00edan sido dados. Junto a ellos menciona otros tres t\u00edtulos adquiridos a pulso: fariseo, es decir, de la estricta observancia; por el celo de la ley, perseguidor de la Iglesia; seg\u00fan la justicia que proviene de la ley, irreprensible. Pocos o ninguno podr\u00edan decir otro tanto ([Flp_3,4] [Flp_3,6]).
La segunda mitad de su vida se inicia con un pero, que anula todo lo anterior por considerarlo inservible. A partir de su encuentro con Cristo, toda su vida fue un marchar en pos de \u00e9l por si lograba alcanzarlo, ya que \u00e9l mismo hab\u00eda sido alcanzado por Cristo ([Flp_3,7]ss), trabajando por la causa del evangelio m\u00e1s que todos los dem\u00e1s juntos [1Cor_15,10].
Hijo de una familia jud\u00eda de la di\u00e1spora [He_22,3], desde muy ni\u00f1o asiste a las dos clases de escuelas que estaba mandado crear donde hubiese n\u00facleos importantes de jud\u00edos, como ocurr\u00eda en Tarso: la beth hassepher, donde aprend\u00edan a leer y escribir, y la beth hamidrassim, donde estudiaban la Tor\u00e1. A los cinco a\u00f1os todos los ni\u00f1os deb\u00edan saber el contenido esencial de la ley: [Dt_5,1] y [Dt_6,1]; el gran Hallel, que comprend\u00eda los [Sal_113,1] a [Sal_118,1], y el significado de las fiestas m\u00e1s importantes.
El celo de Pablo por la ley, llevado hasta la persecuci\u00f3n de los cristianos, cambi\u00f3 repentinamente. La ley, como medio de salud, en orden a lograr la recta relaci\u00f3n con Dios, comenz\u00f3 a ser considerada por Pablo como inoperante y est\u00e9ril. Entonces, la oposici\u00f3n m\u00e1s radical al camino cristiano se convierte en un liderazgo apasionado de este nuevo camino \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado para producirse este cambio tan radical? Las explicaciones naturalistas o racionalistas del rumbo nuevo tomado por Pablo: desilusi\u00f3n personal ante la impotencia de la ley; conciencia atormentada como consecuencia de la persecuci\u00f3n de los cristianos; remordimientos que, con ayuda de una tormenta con rel\u00e1mpagos y todo, le hicieron ver el fantasma de Jes\u00fas..., son insuficientes. Ser\u00edan mayor milagro que el de su verdadera conversi\u00f3n. En relaci\u00f3n con esta cuesti\u00f3n, tan importante para la vida de la Iglesia, debemos poner de relieve lo siguiente:
Pablo tiene una conciencia muy clara de haberse convertido, de haber encontrado y visto al Se\u00f1or. Sus manifestaciones no son nunca las de un arrepentido, sino las de un convertido. No cambi\u00f3 de rumbo por la insuficiencia de la ley, sino porque esta no pod\u00eda llevar a Cristo, como \u00e9l lo hab\u00eda experimentado, y como lo dir\u00e1 posteriormente en sus escritos.
Lo que descubri\u00f3 en el camino de Damasco no fue el error o insuficiencia de la ley, sino la gracia de Dios manifestada en Cristo, y que le sal\u00eda al paso; pero no s\u00f3lo como un suceso personal, sino como el aut\u00e9ntico acontecimiento liberador destinado a todos los hombres.
Los medios utilizados por Lucas para describir este suceso extraordinario: caer derribado en tierra, quedar deslumbrado, ver una luz, o\u00edr una voz..., son recursos utilizados en el AT para describir las manifestaciones divinas o las teofan\u00edas. Recursos que se hab\u00edan convertido en una especie de clich\u00e9s para describir lo sobrenatural. Al recurrir a estas manifestaciones, procedentes del AT, Lucas pretende acentuar que el cambio radical de Pablo obedeci\u00f3 a una verdadera revelaci\u00f3n. Los detalles externos de la misma no son reconstruibles; y, por otro lado, carecen de importancia. Este cambio de rumbo en la vida de Pablo tuvo lugar hacia el a\u00f1o 35 de nuestra era.
Pablo es el ap\u00f3stol. \u00c9l se glor\u00eda de haber recibido directamente de Dios el encargo apost\u00f3lico. Su categor\u00eda de ap\u00f3stol es su m\u00e1xima gloria. Y lo afirma de una manera tajante, sobre todo cuando escribe a alguna comunidad en la que se dudaba o se pon\u00eda en tela de juicio esta categor\u00eda (ver especialmente [G\u00e1l_1,1] y [1Cor_9,1]). El ser ap\u00f3stol significaba para \u00e9l la obligaci\u00f3n sagrada de anunciar la gracia de Dios, manifestada en Cristo, en cuanto suceso destinado a la liberaci\u00f3n de todos los hombres. Este es su punto de partida, que \u00e9l desarrolla en los siguientes puntos fundamentales de su teolog\u00eda:
1\u00ba La justificaci\u00f3n por la fe y no por las obras de la ley [Rom_3,21]ss. Esta afirmaci\u00f3n es, sin lugar a dudas, la m\u00e1s importante de toda su teolog\u00eda.
2\u00ba El fracaso de Jes\u00fas, simbolizado en la cruz, lo interpreta Pablo diciendo que no es el fracaso de Dios, ni el fracaso de Jes\u00fas, ni el fracaso de la ley, sino el fracaso del hombre mismo, que ha sido incapaz de integrar a Dios en su vida. El \u00fanico camino eficaz de liberaci\u00f3n es la justicia de Dios, que es su acci\u00f3n salvadora en favor del hombre. Esta justicia de Dios debe ser aceptada por el hombre mediante la fe.
3\u00ba Todos los dem\u00e1s medios inventados por el hombre para lograr el ensamblaje con Dios han sido impotentes y, ahora, con el acontecimiento de Cristo, quedan anulados.
4\u00ba Desde estos principios fundamentales, Pablo establecer\u00e1 el de la libertad frente a la ley jud\u00eda en aquello que ten\u00eda de jud\u00edo: la circuncisi\u00f3n, la distinci\u00f3n entre alimentos puros e impuros, todo lo ritual... Esta afirmaci\u00f3n de libertad hizo que Pablo fuese siempre de sospechosa ortodoxia, incluso para la comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n y sus dirigentes.
En cuanto a sus escritos, Pablo utiliza el g\u00e9nero epistolar. La carta fue el primer medio escrito al que recurrieron los anunciadores del evangelio. Mucho antes de que naciesen los evangelios fue utilizado el g\u00e9nero epistolar para la presentaci\u00f3n del acontecimiento cristiano con las exigencias que implica. El primero en utilizarlo fue Pablo. Y lo hizo con una maestr\u00eda no superada todav\u00eda. De las 14 cartas atribuidas a Pablo no todas fueron escritas por \u00e9l. El estado de la cuesti\u00f3n, hoy por hoy, es el siguiente: todo el mundo reconoce la paternidad paulina de las grandes cartas: Romanos, primera y segunda a los Corintios y G\u00e1latas. Menos importantes, aunque con las mismas garant\u00edas de autenticidad, son la primera a los Tesalonicenses, Filipenses y Filem\u00f3n. Sigue discuti\u00e9ndose la paternidad paulina de la segunda a los Tesalonicenses, Efesios y Colosenses. Argumentos m\u00e1s fuertes se aducen contra las Pastorales (primera y segunda a Timoteo y la de Tito). Nadie admite hoy la autenticidad paulina de Hebreos. De entre las mencionadas, algunas son consideradas como cartas de cautividad: Efesios, Filipenses, Colosenses, segunda a Timoteo y Filem\u00f3n (por haber sido escritas desde la c\u00e1rcel).
Notemos, sin embargo, que la negaci\u00f3n, duda o discusi\u00f3n sobre la paternidad paulina de una determinada carta no afecta ni tiene nada que ver con la autoridad de la misma en cuanto escrito inspirado. Desde el momento que figuran en el canon de los libros inspirados deben ser consideradas como palabra de Dios.
En cuanto a su forma externa, las cartas de Pablo se ajustan al formulario com\u00fan de la \u00e9poca, sobre todo en lo referente al encabezamiento y final de las mismas (mitente o escritor, destinatarios, deseos, saludos). Pablo opta por el formulario oriental jud\u00edo, en lugar de hacerlo por el griego. La diferencia es la siguiente: en el encabezamiento de la carta (mitente, destinatario y deseos), el formulario griego gira en torno al \u00abjairein\u00bb, alegrarse, equivalente al \u00absalutem\u00bb (salud) latino. Adem\u00e1s consta de una sola frase. El formulario oriental jud\u00edo gira en torno al \u00abshalom\u00bb (paz), y consta de dos frases distintas, la primera de las cuales se detiene y termina antes de formular el deseo de paz. A modo de ejemplo puede verse el comienzo de Romanos y G\u00e1latas. Sobre este patr\u00f3n com\u00fan destaquemos las peculiaridades siguientes:
-En su presentaci\u00f3n, a\u00f1ade a su nombre el de su oficio-ministerio, que puede ser el de \u00abap\u00f3stol\u00bb o el de \u00absiervo\u00bb (dulos, en griego, que coloca a Pablo en la l\u00ednea de los hombres de Dios del AT. A veces menciona tambi\u00e9n a sus colaboradores.
-Los destinatarios son tratados como comunidad cristiana, con las variantes exigidas por las circunstancias de cada una.
-El deseo fundamental es el de la salvaci\u00f3n.
-En el cuerpo de la carta es preciso destacar: las partes doctrinales, que interpretan la Escritura (cf [Rom_4]; [1Cor_10,1]ss; [G\u00e1l_3,1] a [G\u00e1l_4,1]), que enfocan teol\u00f3gicamente alg\u00fan problema ([Rom_9,1] a [Rom_11,1]: la reprobaci\u00f3n de Israel), que resumen la fe cristiana ([Rom_1,3]s; [1Cor_15,3] a [1Cor_15,5]), pasajes formulados sobre un andamiaje apocal\u00edptico ([1Tes_4,15]ss; [1Cor_15,20]ss), cat\u00e1logos de vicios y virtudes [Rom_1,19]ss, esquemas sobre el ideal de la vida familiar...
-La estructura fundamental de las cartas consta de dos partes: la primera es dogm\u00e1tico-doctrinal. En ella se expone de diversas formas el hecho cristiano. Lo que hoy conocemos como \u00abel indicativo\u00bb, descriptivo de la realidad cristiana. La segunda es paren\u00e9tico-moral. En ella se exponen las exigencias \u00e9tico-morales que el hecho cristiano impone. Lo que hoy conocemos como \u00abel imperativo\u00bb o exposici\u00f3n de las exigencias que el hecho cristiano implica.
Las cartas de Pablo no son tratados sistem\u00e1ticos, sino escritos circunstanciales. No obstante, y para hacerlas justicia, es preciso que tengamos en cuenta lo siguiente:
-No se trata de escritos tan circunstanciales como los que nosotros consideramos habitualmente como tales. Comp\u00e1rense con cualquier tipo de escritos circunstanciales que conozcamos: una carta, un informe, un proyecto...
-Pablo considera y utiliza sus cartas como un medio para cumplir su tarea espec\u00edfica de ap\u00f3stol. En ellas quiere presentar a Jesucristo como el portador de la salud y el salvador del mundo. Ellas reflejan la concepci\u00f3n paulina sobre el evangelio y la que el propio Pablo tiene de su vocaci\u00f3n.
-Dada la amplitud de su misi\u00f3n y el corto tiempo de que dispone para realizarla, las cartas son como la prolongaci\u00f3n de su persona y de su actividad apost\u00f3lica. Llegan donde \u00e9l no puede llegar o cuando \u00e9l no puede hacerlo. Las cartas dirigidas a una comunidad se pasaban a otras, eran le\u00eddas en las celebraciones lit\u00fargicas... As\u00ed segu\u00eda Pablo cumpliendo su misi\u00f3n apost\u00f3lica.
-A trav\u00e9s de las cartas, es el evangelio el que se anuncia y difunde. Ahora bien, el evangelio no es una cuesti\u00f3n puramente privada ni circunstancial. Trasciende el tiempo, el espacio y las comunidades que lo vivieron en un tiempo, para llegar a los hombres de todos los tiempos y lugares.
-Reflejan la aut\u00e9ntica tarea apost\u00f3lica, que no termina con el anuncio del evangelio. Es necesario seguir la trayectoria de las comunidades surgidas de la predicaci\u00f3n; estar al tanto de los procesos o desviaciones de la fe, de los problemas que las sacuden...
De lo dicho anteriormente se deduce que estamos ante verdaderas cartas, y no ante ep\u00edstolas. \u00bfQu\u00e9 diferencia existe entre cartas y ep\u00edstolas? La carta es un di\u00e1logo entre el que la escribe y el que la recibe. Se supone un conocimiento mutuo; unas circunstancias particulares que la han provocado. La ep\u00edstola es m\u00e1s impersonal; se aproxima m\u00e1s al libro; est\u00e1 por encima o m\u00e1s all\u00e1 de lo concreto; se dirige al p\u00fablico en general. Los escritos de Pablo encajan dentro del g\u00e9nero \u00abcarta\u00bb.
-Son documentos de intercomunicaci\u00f3n viva y personal.
-La persona que escribe lo hace motivada por unas situaciones concretas, para contestar a preguntas o resolver problemas surgidos en una comunidad o persona determinada.
-Tenemos en ellas confidencias personales, como planes de viaje, encargos, saludos a personas conocidas...
En confirmaci\u00f3n de lo que estamos diciendo pueden verse: la escrita a Filem\u00f3n, que es sencillamente una carta de recomendaci\u00f3n; la primera a los Corintios es un modelo de la correspondencia mantenida entre Pablo y las comunidades cristianas [1Cor_7,1]; la escrita a los G\u00e1latas supone una confianza extraordinaria, una relaci\u00f3n personal \u00edntima y unos problemas concretos que Pablo tiene que resolver; incluso la carta a los de Roma, comunidad no fundada por Pablo, la m\u00e1s teol\u00f3gica de todas, tiene rasgos inconfundibles de verdadera carta: pretende crear una relaci\u00f3n personal...
La misma naturaleza de las cartas entra\u00f1a determinadas dificultades para su comprensi\u00f3n, que enumeramos a continuaci\u00f3n:
-Su vinculaci\u00f3n a un tiempo y a unas circunstancias concretas. Precisamente aquello que les da su encanto. No siempre conocemos las circunstancias concretas en que surgieron, las experiencias que reflejan, los problemas en medio de los cuales se debaten, la mentalidad que presuponen. Lo que era evidente tanto para el que la escrib\u00eda como para el que la recib\u00eda no lo es para nosotros.
-Los recursos literarios utilizados por Pablo no siempre son perceptibles al primer contacto con sus escritos: la diatriba o forma dialogal. En sus cartas, Pablo se anticipa a contestar a las dificultades u objeciones que podr\u00edan poner sus lectores a sus afirmaciones o predicaci\u00f3n en general; se pone en lugar de sus lectores. Cuando Pablo, por ejemplo, dice: \u00bfQu\u00e9 diremos, pues...?, est\u00e1 resolviendo las dificultades que le pondr\u00eda el lector; en esta misma l\u00ednea, el propio Pablo se adelanta al lector haciendo preguntas; tambi\u00e9n utiliza la captatio benevolentiae, adulando a sus lectores ([Rom_1,8]; [Rom_7,1]); recurre a la pregunta \u00bfno sab\u00e9is? [1Cor_9,24], que supone conocido por los lectores el asunto mencionado; emplea los juegos de palabra [1Cor_8,2]s, el paralelismo ([Rom_12,4] a [Rom_12,8]), la s\u00edntesis [1Cor_7,29] [1Cor_7,31]; se sirve de im\u00e1genes y comparaciones de todas clases para ilustrar los problemas; de las plantas y \u00e1rboles [1Cor_3,1]; [Rom_11,16]ss; del deporte [1Cor_9,24]s; de la vida militar [1Cor_9,7] y de la preparaci\u00f3n de los soldados para el combate [1Tes_5,8].
-Otro cap\u00edtulo de dificultades lo tenemos en el paso de lo concreto a lo abstracto. Partiendo de las situaciones concretas de la comunidad, Pablo se remonta a explicaciones o desarrollos teol\u00f3gicos que pueden incluso no tener nada que ver con lo que se est\u00e1 tratando.
Para una mejor comprensi\u00f3n, es importante conocer lo m\u00e1s perfectamente posible las circunstancias concretas en que surgieron los escritos; es necesario conocer la aguja de marear, las directrices generales del pensamiento paulino; sus esquemas de pensamiento y sus recursos y formas de expresi\u00f3n; es preciso tener en cuenta que la palabra de Dios se pronuncia sobre lo concreto, en experiencias vividas, sobre los problemas y necesidades, ante las dificultades y los errores, en la duda y la esperanza, sobre la vida misma.

{2}CARTA A LOS ROMANOS{/}

1. Pablo y la Iglesia de Roma. Por los a\u00f1os 57/58, desde Corinto, durante su tercer viaje misionero, escribi\u00f3 san Pablo su Carta a los romanos, cuando la ciudad imperial contaba ya con una floreciente comunidad cristiana [Rom_1,8]. \u00bfQui\u00e9n hab\u00eda llevado la fe a Roma? [He_2,10]s menciona entre los presentes en Jerusal\u00e9n el d\u00eda de pentecost\u00e9s \u00abforasteros romanos, jud\u00edos y pros\u00e9litos\u00bb. Dado el frecuente comercio entre Roma y el Oriente, fieles convertidos, sobre todo jud\u00edos, debieron ser los primeros en llevar la fe en Cristo a la ciudad de Roma. Una antigua tradici\u00f3n dice que san Pedro lleg\u00f3 a esta ciudad el a\u00f1o 42, segundo del emperador Claudio (cf el \u00abse fue a otro lugar\u00bb de [He_12,17]). All\u00ed permanecer\u00eda hasta el a\u00f1o 59, en que Claudio expuls\u00f3 de Roma a los jud\u00edos a causa de los continuos tumultos que provocaban \u00abimpulsados por Cristo\u00bb El a\u00f1o 50 est\u00e1 en Jerusal\u00e9n [He_15,1]. Despu\u00e9s volver\u00eda a Roma. Juntamente con Pedro se asocia a Pablo como fundadores de la Iglesia de Roma, por el influjo que ambos ejercieron en ella.
2. Ocasi\u00f3n y finalidad. La ocasi\u00f3n de la carta pudo ser el anunciar a los fieles de Roma su visita de paso para Espa\u00f1a [Rom_15,24] [Rom_15,28], a la que quiere dirigirse el Ap\u00f3stol una vez que ha predicado el evangelio en casi todas las ciudades importantes del Mediterr\u00e1neo oriental. Pero ya se ve que su intenci\u00f3n va mucho m\u00e1s all\u00e1. La primera finalidad fue sin duda dar a los romanos un compendio de lo que pudi\u00e9ramos llamar su evangelio. La comunidad romana de la capital del imperio estaba llamada a ejercer una influencia extraordinaria, y esto no era indiferente al ap\u00f3stol de los gentiles. Por ello quiere comunicar con ellos su fe [Rom_1,12] y contribuir a su formaci\u00f3n [Rom_1,13]. Dada la insistencia en la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe y no por las obras de la ley, tal vez intent\u00f3 prevenir los ataques de los judaizantes y que se repitiese lo de Galacia. Finalmente, a la luz de las exhortaciones de la \u00faltima parte de la carta, es probable que haya intentado fomentar las buenas relaciones entre los jud\u00edos y los gentiles, entre los que hab\u00eda discusiones que, si bien no eran sobre temas fundamentales, pod\u00edan sembrar divisiones y turbar la unidad.
3. Plan y contenido de la carta. Comienza con una introducci\u00f3n [Rom_1,1] a [Rom_1,17], al final de la cual indica el tema de la carta: fuerza salv\u00edfica del evangelio para todo el que cree, porque en \u00e9l se revela el poder de Dios (vv. [Rom_1,16]s). Sigue la parte dogm\u00e1tica [Rom_1,18] [Rom_11,36], en la que expone: a) la necesidad de la justificaci\u00f3n para gentiles y jud\u00edos [Rom_1,18] a [Rom_3,20]; b) el modo como se lleva a cabo la justificaci\u00f3n: por la fe en Cristo redentor [Rom_2,21] a [Rom_4,25]; c) los frutos de la justificaci\u00f3n: reconciliaci\u00f3n con Dios, justificaci\u00f3n por Cristo (la obra de Ad\u00e1n y la obra de Cristo); la uni\u00f3n con Cristo que se realiza por el bautismo, la liberaci\u00f3n de la ley mosaica, la vida por el Esp\u00edritu y las garant\u00edas de la futura gloria [Rom_5,1] a [Rom_8,39]; d) el problema de la incredulidad de los jud\u00edos y cumplimiento de las promesas [Rom_9,1] a [Rom_11,36].
A continuaci\u00f3n, la parte moral [Rom_12,1] a [Rom_15,13], que contiene recomendaciones sobre la humildad, la caridad sobre todo, la obediencia [Rom_12,1] a [Rom_13,14], la unidad y concordia que debe existir entre los fuertes y los d\u00e9biles en la fe [Rom_14,1] a [Rom_15,3]. Concluye con un ep\u00edlogo [Rom_15,14] a [Rom_16,27], en que presenta la raz\u00f3n de su carta, los proyectos del Ap\u00f3stol y numerosos saludos
Este amplio temario pone de relieve la importancia excepcional de esta carta: en primer lugar, la importancia doctrinal: es una de las m\u00e1s bellas s\u00edntesis de los puntos centrales de la teolog\u00eda paulina. A ello hay que a\u00f1adir que se trata de una s\u00edntesis maravillosamente elaborada, como no aparece en ning\u00fan otro documento de NT, ya en los a\u00f1os 57/58. Finalmente, es digna de menci\u00f3n la importancia hist\u00f3rica por la parte que tuvo en la controversia entre cat\u00f3licos y protestantes en los tiempos de la Reforma, como tambi\u00e9n la inestimable aportaci\u00f3n al pensamiento occidental cristiano.

