{2}HECHOS DE LOS AP\u00d3STOLES{/}

Nuestro libro debe ser encuadrado dentro del g\u00e9nero literario llamado en griego pr\u00e1xeis o hechos: especie de monograf\u00eda hist\u00f3rica, que recog\u00eda, de forma un tanto incoherente, los hechos de hombres c\u00e9lebres. Esto no obstante, las diferencias de nuestro libro con dicha clase de literatura son profundas; en el fondo de los hechos, discursos, episodios y personas tenemos no una intenci\u00f3n hist\u00f3rico-biogr\u00e1fica, sino la teolog\u00eda y mentalidad del propio autor.
La primera sorpresa al leer esta obra la encontramos al descubrir la falacia de su t\u00edtulo, que nos hace pensar que vamos a encontrar en \u00e9l la historia o, al menos, los hechos m\u00e1s importantes de los ap\u00f3stoles. Resulta que, entre ellos, destaca \u00fanicamente la actividad de Pedro en la primera parte. La segunda pone de relieve la figura de Pablo; pero este ni siquiera es ap\u00f3stol, seg\u00fan la mentalidad de Lucas, que reserva el t\u00edtulo \u00fanicamente a los doce. Los dem\u00e1s apenas son mencionados. Hay m\u00e1s; en el libro de los Hechos, el valor biogr\u00e1fico es m\u00ednimo. Probablemente el t\u00edtulo obedece al inter\u00e9s de la Iglesia primitiva por Pedro y Pablo, en cuanto ap\u00f3stoles principales.
Nuestro libro no tiene consistencia por s\u00ed mismo. Desde siempre ha sido considerado en relaci\u00f3n con el tercer evangelio. Ser\u00eda algo as\u00ed como su continuaci\u00f3n. As\u00ed lo demuestran las consideraciones siguientes: 1\u00aa, la dedicatoria que hace el autor de ambas obras, evangelio y Hechos, al mismo personaje desconocido, Te\u00f3filo; 2\u00aa, la presentaci\u00f3n de los acontecimientos al comienzo del libro [He_1,1] a [He_1,11] hace referencia y empalma directamente con el final del evangelio de Lucas [Lc_24,1]; 3\u00aa, en ambos libros tenemos el mismo estilo y los mismos pensamientos teol\u00f3gicos fundamentales. Las diferencias que pueden apuntarse obedecen a la naturaleza diversa de ambas obras.
La divisi\u00f3n o estructura del libro es discutida. Existen dos posibilidades fundamentales: una primera parte, que girar\u00eda en torno a Pedro [He_1,1] a [He_12,1] o al anuncio del evangelio hasta que est\u00e1 asegurada la misi\u00f3n a los gentiles [He_1,15]; y la segunda, cuyo protagonista ser\u00eda Pablo [He_13,1] a [He_28,1] o la apertura del evangelio hasta llevarlo a Roma en la persona de Pablo [He_16,1] a [He_28,1]. Esta divisi\u00f3n tiene en contra suya la consideraci\u00f3n ya mencionada sobre el escaso inter\u00e9s biogr\u00e1fico que se constata en el libro. Optamos, como m\u00e1s probable, por la divisi\u00f3n siguiente: 1\u00ba, predicaci\u00f3n y expansi\u00f3n del evangelio en Jerusal\u00e9n, con los \u00e9xitos, dificultades y problemas consiguientes [He_1,15] a [He_8,3]; 2\u00ba, extensi\u00f3n del evangelio por Samar\u00eda y la zona costera [He_8,4] a [He_11,18]; 3\u00ba, el evangelio llega hasta Antioqu\u00eda [He_11,19] a [He_15,20]; 4\u00ba, expansi\u00f3n del evangelio por las regiones en torno al mar Egeo [He_15,36] a [He_19,20]; 5\u00ba, marcha del evangelio desde Jerusal\u00e9n hasta Roma, en la persona de Pablo [He_19,21] a [He_28,31]. Esta divisi\u00f3n se funda en las palabras de Jes\u00fas: Ser\u00e9is mis testigos en Jerusal\u00e9n... y hasta los confines de la tierra [He_1,8].
Nuestro libro no tiene un fin \u00fanico. Pretende ilustrar varias cosas a la vez. Entre ellas destacamos las siguientes: 1\u00aa, defensa o apolog\u00eda contra la acusaci\u00f3n jud\u00eda de hostilidad del cristianismo frente al Estado; 2\u00aa, el libro de los Hechos es, sobre todo, predicaci\u00f3n: se nos narra la actividad salv\u00edfica de Dios frente al mundo, de manera que los cristianos quedan edificados, y al mismo tiempo se hace propaganda entre los paganos; 3\u00aa, testimonio de la veracidad de las palabras de Jes\u00fas: estar\u00e9 con vosotros... ser\u00e9is mis testigos.
Las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes son las siguientes: 1\u00aa, relato de tipo misional, que presenta el acontecimiento de Jes\u00fas caminando por el mundo; 2\u00aa, selecci\u00f3n de cuadros singulares y representativos: la historia nos es contada en historias; 3\u00aa, los sumarios, que al no poder narrar pormenorizadamente todo lo ocurrido, lo sintetizan o generalizan en f\u00f3rmulas esquem\u00e1ticas [He_3,42]; [He_4,32]ss; [He_5,12] a [He_5,16]; 4\u00aa, los discursos, que son como la columna vertebral del libro. Teniendo en cuenta su n\u00famero y su distribuci\u00f3n casi por igual a lo largo de toda la obra, se deduce que son el recurso literario m\u00e1s frecuente del libro y que intentan descubrir la profundidad de los acontecimientos a los que hace referencia. Son la expresi\u00f3n m\u00e1s adecuada de la teolog\u00eda de nuestro autor.
En cuanto a la ense\u00f1anza teol\u00f3gica, habr\u00eda que distinguir tres aspectos:
1\u00ba La teolog\u00eda espec\u00edfica de Lucas, que lo hace girar todo en torno a Dios, que tiene siempre la iniciativa en todos los momentos importantes de la historia de la salvaci\u00f3n; en torno a Jes\u00fas, hombre con patente divina, que es el Kyrios, el Cristo, Hijo de Dios y autor de la vida, aunque Lucas no se remonta al pensamiento de la preexistencia; al Esp\u00edritu, que es el verdadero protagonista de los Hechos, comunicado a cada cristiano en el bautismo...; a la Iglesia, continuadora de Cristo y de su misi\u00f3n salvadora; al cristiano, caracterizado por la conversi\u00f3n, el perd\u00f3n de los pecados, la recepci\u00f3n del Esp\u00edritu en el bautismo...
2\u00ba La perspectiva teol\u00f3gica en que se mueve Lucas tiene delante dos puntos de vista: primero, la relaci\u00f3n del cristianismo con Israel, y segundo, la relaci\u00f3n del cristianismo con el mundo pagano.
3\u00ba Las preocupaciones teol\u00f3gicas de la \u00e9poca giran en torno a dos grandes temas: primero, el de la parus\u00eda, y segundo, el de la obligatoriedad de la ley jud\u00eda.
El valor hist\u00f3rico de los Hechos debe enfocarse teniendo en cuenta que Lucas escribe como historiador y te\u00f3logo al mismo tiempo. Los dos aspectos son inseparables. La historia que \u00e9l narra es una historia muy singular; es historia salv\u00edfica, que no puede ser juzgada desde los principios o criterios que nosotros aplicamos a una obra hist\u00f3rica en el sentido moderno de la palabra. En consecuencia, nuestro libro no puede ser enmarcado, sin m\u00e1s, en g\u00e9nero hist\u00f3rico. Se necesitan muchas precisiones para justificar este encuadramiento.
En relaci\u00f3n con el autor, la tradici\u00f3n lo ha atribuido a Lucas. Esta atribuci\u00f3n est\u00e1 justificada desde varios textos ([Col_4,13]; [2Tim_4,10]s). Existe, adem\u00e1s, una relaci\u00f3n innegable entre el libro de los Hechos y el evangelio de Lucas.

