{2}EVANGELIO SEG\u00daN SAN JUAN{/}

El evangelio de Juan constituye un mundo aparte. Sus profundas diferencias en comparaci\u00f3n con los sin\u00f3pticos en cuanto a la materia narrada, en cuanto a la estructuraci\u00f3n tan distinta en que encaja la vida y ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, en la naturaleza y contenido de sus discursos, en el lenguaje, le hacen independiente y aut\u00f3nomo. Juan no depende de ellos. Constituye una fuente o tradici\u00f3n distinta dentro del cristianismo primitivo. Las semejanzas e incluso coincidencias con ellos no deben explicarse desde un mutuo conocimiento literario, sino desde la tradici\u00f3n com\u00fan de la Iglesia. Ha sido llamado evangelio \u00abespiritual\u00bb. Y as\u00ed es. Pero n\u00f3tese bien que este adjetivo es v\u00e1lido \u00fanicamente en la medida en que dice que, en este evangelio, el soplo del Esp\u00edritu ha sido y sigue siendo m\u00e1s fuerte y m\u00e1s claramente perceptible.
El evangelio de Juan es un escrito doctrinal en forma de evangelio. Su intenci\u00f3n primera es la ense\u00f1anza, no la narraci\u00f3n. Este se halla en funci\u00f3n de aquella; es su veh\u00edculo, el vestido del cuerpo doctrinal. Y es preciso recordar que m\u00e1s importante que el vestido es la persona que lo lleva. Estamos diciendo que el inter\u00e9s principal de la obra es el teol\u00f3gico, no el hist\u00f3rico. Una confirmaci\u00f3n de ello, hecha a vuela pluma, nos lleva a descubrir que en el evangelio de Juan los milagros son \u00absignos\u00bb, flechas indicadoras que, m\u00e1s all\u00e1 del hecho, nos obligan a preguntar por su sentido y alcance para todos los tiempos; los \u00abdiscursos\u00bb, m\u00e1s que discursos de Jes\u00fas, son discursos sobre Jes\u00fas: al leerlos tenemos la impresi\u00f3n de encontrarnos ante composiciones literarias, desarrollos dogm\u00e1ticos polarizados siempre en torno a la persona de Jes\u00fas. Su inter\u00e9s es siempre cristol\u00f3gico; las \u00abdiscusiones\u00bb no est\u00e1n tomadas ni interesadas en los problemas del tiempo de Jes\u00fas: ley, s\u00e1bado, ayuno, limosna, oraci\u00f3n, alimentos puros e impuros (sobre estos temas discute Jes\u00fas con sus enemigos en los evangelios sin\u00f3pticos), sino en lo que es Jes\u00fas, su origen, sus pretensiones de ser el Hijo de Dios, el enviado; la \u00abdoctrina\u00bb tampoco encaja en el horizonte israelita: la categor\u00eda \u00abreino, reino de Dios o reino de los cielos\u00bb ha desaparecido en cuanto tal (el \u00fanico vestigio lo tenemos en [Jn_3,3] [Jn_3,5]). En su lugar han entrado otras nuevas, como la \u00abverdad\u00bb, la \u00abvida\u00bb..., cuya caracter\u00edstica m\u00e1s acusada es su presencia, sin necesidad de esperar al fin del mundo.
Tambi\u00e9n los \u00abrecursos literarios\u00bb tienen sus propios caminos: el evangelista recurre a la incomprensi\u00f3n, como recurso para provocar ulteriores explicaciones; deja imprecisas las escenas: \u00bfqu\u00e9 fue de Nicodemo o de la samaritana? Con ello pretende sacarlas del terreno de lo anecd\u00f3tico y trasladarlas al terreno de lo teol\u00f3gico y representativo. A veces las palabras o frases tienen doble o m\u00faltiple sentido, intentado as\u00ed por el evangelista, porque uno aclara y completa al otro; en la menci\u00f3n y descripci\u00f3n de las personas, muy frecuentemente, lo que se busca es su representatividad o funcionalidad...
Nuestro evangelio presenta una unidad y cohesi\u00f3n interna mucho m\u00e1s fuerte que los sin\u00f3pticos. Este hecho, sin embargo, no quiere decir que la obra haya sido compuesta de una \u00fanica vez y por un \u00fanico autor. Tenemos claros signos de \u00abcomposici\u00f3n\u00bb. Por destacar lo m\u00e1s sobresaliente: [Jn_14,31] tiene su continuaci\u00f3n l\u00f3gica en [Jn_18,1]. Esto quiere decir que entre ambos textos se ha abierto un espacio para colocar los cc. [Jn_15,1] [Jn_17,1]. El orden natural de los cc. [Jn_4,1] [Jn_7,1] ser\u00eda el siguiente 4.6.5.7, cosa que se vio desde antiguo. El c. [Jn_21,1] es claramente una adici\u00f3n al evangelio ya terminado, como nos consta, entre otras razones, por el final original que tenemos en [Jn_20,30]s. Esto quiere decir que ha habido varias manos en la obra: un evangelio original (bastante parecido a los sin\u00f3pticos); una elaboraci\u00f3n del evangelista, que nos aporta lo espec\u00edfico del evangelio, y un redactor final, que ha completado la obra.
Estos datos, y sobre todo el an\u00e1lisis interno del evangelio, nos dicen que su autor no ha podido ser Juan el Zebedeo, como ha afirmado la tradici\u00f3n desde Ireneo, no antes. M\u00e1s a\u00fan, creemos que su autor no pertenece al c\u00edrculo de los doce. Debemos tener en cuenta lo siguiente: los rasgos de \u00abcomposici\u00f3n\u00bb, las distintas manos, elaboraciones, ediciones... son innegables desde un estudio serio del texto; el mundo \u00abnuevo\u00bb en el que nos introduce este evangelio: ideolog\u00eda, cristolog\u00eda, lenguaje..., no es el de un pescador de Galilea; la forma de hablar de Jes\u00fas y su enfoque de los problemas no deben explicarse porque Jes\u00fas, en este evangelio, habla para personas doctas, y en los sin\u00f3pticos para la gente sencilla. La hip\u00f3tesis no es seria. Jes\u00fas hablaba siempre igual. El que habla de forma distinta es nuestro evangelista; el autor no refleja \u00fanicamente experiencias personales; ha utilizado fuentes -la de los \u00absignos\u00bb es admitida casi un\u00e1nimemente por los estudiosos del evangelio-, lo cual no es compatible con un testigo ocular; los doce tienen escas\u00edsima importancia en este evangelio, y cuando aparecen nos encontramos como ante aerolitos procedentes del mundo sin\u00f3ptico. En cuanto a la identificaci\u00f3n del disc\u00edpulo amado, que no es Juan el Zebedeo ni ninguno de los doce, como ya hemos dicho, existen varias y serias hip\u00f3tesis. Ante la falta de argumentos definitivos en este terreno, nosotros preferimos el anonimato. Como es sabido, Jes\u00fas ten\u00eda otros amigos fuera del c\u00edrculo de los doce. Entre ellos habr\u00eda que buscar a esta personalidad extraordinaria que intim\u00f3 con Jes\u00fas m\u00e1s que ning\u00fan otro y capt\u00f3 toda la dimensi\u00f3n y significado de su persona de forma tan singular.

