{2}SALMOS{/}

Lo m\u00e1s propio que se puede decir de los Salmos es que son una antolog\u00eda de poemas religiosos, una especie de devocionario manual para nutrir la piedad popular jud\u00eda. Los Salmos abarcan una serie de oraciones y meditaciones que el alma jud\u00eda, nacional e individual, fue forjando al hilo de los acontecimientos, especialmente desde el destierro hasta los tiempos macabaicos, en que los \u00abhasidim\u00bb (los piadosos celantes de la ley) se vieron confrontados con un grave problema de conciencia cuando la persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (167-164 a.C.).
Es notable c\u00f3mo el ansia de \u00abjusticia\u00bb mispat wesedaqah) (sin restringir el contenido de este t\u00e9rmino a la justicia aristot\u00e9lica, sino tomado en una acepci\u00f3n m\u00e1s amplia) invade todo el Salterio, y la Biblia en general, que en forma tan destacada es el libro del Dios que interpela a la \u00abjusticia interhumana\u00bb e invita a la confraternizaci\u00f3n de todos los hombres como hijos de Dios que son. Los salmos no son sino un condensado de la revelaci\u00f3n b\u00edblica.
Todos los salmistas de aquellos siglos lejanos sent\u00edan un ansia infinita de \u00abjusticia y fraternizaci\u00f3n\u00bb perfecta, de la verdadera justicia de Dios para todos los hombres. Aquellos \u00abpiadosos\u00bb (hasidim) ansiaban realizar en ellos el plan de justicia de Dios manifestado en la revelaci\u00f3n, y deseaban que los \u00abagentes de injusticia\u00bb, obst\u00e1culo al plan de Dios en el mundo, fueran eliminados de la faz de la tierra: \u00abLos malvados ser\u00e1n por siempre exterminados; la estirpe de los "agentes de injusticia", cercenada; los "justos" poseer\u00e1n la tierra y habitar\u00e1n en ella para siempre\u00bb [Sal_37,28] a [Sal_37,29].
En los Salmos se refleja el alma jud\u00eda (colectiva e individual), que ha pasado por tantos avatares hist\u00f3ricos (colectivos e individuales), cuyo impacto se ha transformado en oraci\u00f3n ante Dios. No es muchas veces la oraci\u00f3n perfecta que hab\u00eda de ense\u00f1ar y practicar Jes\u00fas de Nazaret en un per\u00edodo m\u00e1s avanzado de la revelaci\u00f3n; pero s\u00ed es la oraci\u00f3n, infantil si se quiere, de un pueblo primitivo sometido a un lento proceso y que va siendo ense\u00f1ado por los acontecimientos (dolorosos casi siempre) que vienen de Dios.
{K}El t\u00edtulo general del libro.{/} En hebreo es \u00abtehillim\u00bb. Los masoretas emplean la forma plural, \u00abtehillot\u00bb, que significa alabanzas (cf [Sal_78,4] etc.).
Muchas versiones traducen \u00abtehillim\u00bb por \u00abglorias\u00bb. (Son las haza\u00f1as de Dios a favor de la justicia o la liberaci\u00f3n en la historia colectiva o individual de Israel).
As\u00ed el t\u00edtulo se refiere al contenido principal de los salmos (que es el de la Biblia), como son las alabanzas (o \u00abhechos salv\u00edficos\u00bb) de Yav\u00e9 (cf [Sal_106,48], etc\u00e9tera).
El griego (Psalmoi) define la forma del libro como himnos cantados con acompa\u00f1amiento de instrumentos de cuerda.
En realidad, el actual libro de los Salmos no es precisamente una colecci\u00f3n de doxolog\u00edas. Contiene una variedad de g\u00e9neros literarios, muchas veces de tipo sapiencial y did\u00e1ctico, que encomian la excelencia de la ley de Mois\u00e9s [Sal_19,7]; [Sal_119,1]; [Sal_1,1], imitado en el [Sal_112,1]).
{K}El t\u00edtulo particular de muchos salmos.{/} En la Biblia hebrea, todos los salmos, a excepci\u00f3n de los 34 llamados \u00abhu\u00e9rfanos\u00bb en los escritos jud\u00edos, tienen una especie de t\u00edtulo. Estos ep\u00edgrafes Dan el nombre del autor tradicional, la ocasi\u00f3n en que David compuso el salmo, el tipo literario, la melod\u00eda y otras instrucciones musicales, as\u00ed como el uso lit\u00fargico en el servicio del templo.
Los autores mencionados en estos t\u00edtulos son Mois\u00e9s, David, Salom\u00f3n, los hijos de Cor\u00e9, Asaf, Hem\u00e1n, Et\u00e1n.
Estos ep\u00edgrafes se consideran a\u00f1adidos muy posteriormente a la composici\u00f3n de los Salmos.
{K}Formaci\u00f3n y forma externa. {/}El Salterio est\u00e1 dividido en cinco libros, cada uno de los cuales termina con una doxolog\u00eda, excepto el \u00faltimo, donde el 150 sirve de doxolog\u00eda final. Tal vez se trata de una imitaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del Pentateuco.
El trasfondo hist\u00f3rico de los Salmos es el mismo que el de la Biblia. Es la historia de Israel, en la que se revel\u00f3 Yav\u00e9 en acontecimientos de todo signo. La Biblia en general y los Salmos en particular son producto de la historia.
A un pueblo que gime bajo la opresi\u00f3n en Egipto y est\u00e1 a punto de extinguirse, una deidad nueva (o desconocida), con el nombre de Yav\u00e9, le sale al encuentro por medio de Mois\u00e9s y lo libera. Israel nace a la historia en una experiencia dram\u00e1tica de liberaci\u00f3n, y experimenta a la deidad nueva con la que se vincula para toda su historia como una deidad que no quiere que en el mundo de los hombres haya opresores y oprimidos, sino hermanos de una misma familia.
La historia de Israel es una historia de acontecimientos en extremo desconcertantes. Despu\u00e9s de su salida de Egipto, el paso por el \u00e1spero desierto, la laboriosa conquista de Cana\u00e1n, el establecimiento de la monarqu\u00eda con el gran rey David, la construcci\u00f3n por Salom\u00f3n del magn\u00edfico templo, el cisma de las diez tribus, la desaparici\u00f3n del reino del norte barrido por los asirios, el reino del sur tributario de los asirios, la destrucci\u00f3n del reino y del templo por Nabucodonosor, la desaparici\u00f3n sin esperanza de vuelta de la dinast\u00eda dav\u00eddica, prometida como eterna; el cautiverio babil\u00f3nico... Una serie de acontecimientos luctuosos ante la aparente pasividad del Dios que los hab\u00eda elegido.
Tiene lugar la vuelta del destierro babil\u00f3nico; pero el pueblo jud\u00edo no ser\u00e1 un pa\u00eds independiente, sino una simple colonia, primero persa, despu\u00e9s griega. Poco despu\u00e9s de la vuelta, los a\u00f1os que van del 400 al 200 son el per\u00edodo m\u00e1s importante en la formaci\u00f3n del Salterio. Pero durante esos dos siglos la \u00abhistoria\u00bb de los jud\u00edos es pr\u00e1cticamente un vac\u00edo total.
Viene despu\u00e9s la persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (168) y la insurrecci\u00f3n macabea. El breve par\u00e9ntesis de independencia asmonea dar\u00eda paso al dominio romano, cuando el a\u00f1o 64 antes de Cristo entr\u00f3 Pompeyo en Jerusal\u00e9n, a quien se refieren los \u00abSalmos de Salom\u00f3n\u00bb [Sal_7,9], muy parecidos a los llamados \u00abSalmos de David\u00bb.
Configurada por esa historia, el alma jud\u00eda (que se expresa en los Salmos) es un alma esencialmente atormentada. Hecha de fe y de desesperanza. La fe de la elecci\u00f3n parece desmentida a cada paso por los acontecimientos; pero esa fe sigue sin quebrarse ante los vendavales que la sacuden.
La atribuci\u00f3n a David de gran n\u00famero de salmos carece de fundamento hist\u00f3rico; es una intenci\u00f3n del Cronista, que atribuy\u00f3 a David toda la organizaci\u00f3n del culto del templo con los gremios de cantores. El Pentateuco, canonizado hacia el a\u00f1o 400, nada sabe de esa organizaci\u00f3n. La introducci\u00f3n del \u00abcanto\u00bb en el templo debi\u00f3 de efectuarse entre el 400 (en que es ignorado) y el 250 (fecha aproximada de composici\u00f3n del libro de las Cr\u00f3nicas), en que se menciona. Por aquellas fechas los levitas cantores, cuya menci\u00f3n primera est\u00e1 en el libro de las Cr\u00f3nicas, debieron de tener a su disposici\u00f3n himnarios. Probablemente por entonces tuvo su origen el bloque de nuestro Salterio. Ninguno de los salmos debi\u00f3 de ser escrito por David.
Aun prescindiendo de los anacronismos -tales como las numerosas alusiones al templo en Si\u00f3n (no existente en tiempo de David) o incluso al destierro [Sal_69,35] -, el lenguaje, el estilo y las composiciones religiosas son radicalmente diferentes de las de su tiempo.
Por tanto, la atribuci\u00f3n a David del canto del templo y de muchos salmos obedece al deseo de prestigiar la instituci\u00f3n d\u00e1ndole un venerado autor del pasado, del mismo modo que todo el sistema legal fue atribuido a Mois\u00e9s.
Las colecciones de Asaf y de Cor\u00e9 [Sal_42,1] a [Sal_49,1]; [Sal_50,1]; [Sal_73,1] a [Sal_83,1] contienen salmos reconocidos generalmente como de fecha macabaica [Sal_44,1]; [Sal_74,1]; [Sal_79,1]; [Sal_83,1]; pero, en forma m\u00e1s breve, se remontan probablemente a la mitad del s. III. Habr\u00edan sido adaptados m\u00e1s tarde a las circunstancias de la persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes.
La cuesti\u00f3n real que respecta a la dataci\u00f3n del Salterio no es si contiene salmos macabaicos del s. II, sino m\u00e1s bien si hay salmos preex\u00edlicos, una vez que el Salterio en conjunto representa el pensamiento, fe y culto del juda\u00edsmo posex\u00edlico.
Gunkel propugna una fecha preex\u00edlica para gran parte de los salmos, y uno de sus argumentos para la fecha temprana de un salmo es la menci\u00f3n de un rey. Pero aparte del 45, epitalamio compuesto cuando un rey de Israel o de Jud\u00e1 despos\u00f3 a una princesa extranjera (manifiestamente una tiriana), ninguno de los salmos reales [Sal_2,1]; [Sal_18,1]; [Sal_20,1]; [Sal_21,1]; [Sal_45,1]; [Sal_72,1]; [Sal_101,1]; [Sal_110,1]; [Sal_132,1]; [Sal_144,1] a [Sal_144,11] ofrecen indicios de composici\u00f3n preex\u00edlica.
Duhm los data en el per\u00edodo de los reyes asmoneos. De hecho, el salmo 2 lleva el acr\u00f3stico de Alejandro Janneo, y el [Sal_110,1], el de Sim\u00f3n.
Los salmos [Sal_20,1] [Sal_21,1] y [Sal_72] parecen referirse a un monarca contempor\u00e1neo. Pero no se excluye que el rey en cuesti\u00f3n sea un rey persa o incluso Alejandro Magno. El Segundo Isa\u00edas y el Cronista reconocieron a Ciro como adorador de Yav\u00e9, e incluso como a su \u00absiervo\u00bb, y es bien sabido que los reyes persas favorecieron a los jud\u00edos.
As\u00ed pues, si la referencia a un rey no es criterio absoluto para asignar un salmo al per\u00edodo de la monarqu\u00eda de Judea, carecemos enteramente de toda clase de prueba objetiva para datar un salmo antes del 586.
S\u00f3lo aquellos salmos enteramente carentes de las peculiaridades de pensamiento y de expresi\u00f3n del juda\u00edsmo posex\u00edlico es probable que puedan fecharse en \u00e9poca anterior (v.g., [Sal_24,1]).
Respecto a los \u00abSalmos de devoci\u00f3n\u00bb, por lo que sabemos, ninguno de ellos debi\u00f3 de ser escrito antes de las \u00abConfesiones de Jerem\u00edas\u00bb, que es considerado como el \u00abpadre de la s\u00e1lmica\u00bb por haber iniciado el g\u00e9nero literario de comunicaci\u00f3n de sentimientos \u00edntimos personales.
Gunkel estableci\u00f3 una clasificaci\u00f3n bastante detallada. Haremos algunas indicaciones generales sobre el tema y sobre los criterios de clasificaci\u00f3n.
En cuanto a los salmos lit\u00fargicos, el uso lit\u00fargico de los Salmos, Si se except\u00faa [Sal_24,7] a [Sal_24,10], cantado en el traslado del arca del santuario de Silo al reci\u00e9n construido templo de Jerusal\u00e9n, s\u00f3lo puede ser planteado en relaci\u00f3n con el segundo templo, despu\u00e9s del 400, ya que el Pentateuco, \u00abcanonizado\u00bb por esa fecha, no sabe nada de la salmodia en el santuario. En tiempos del Cronista sabemos que se cantaban algunos salmos durante el servicio sagrado en el templo. No tenemos otra informaci\u00f3n v\u00e1lida.
En cuanto a los salmos nacionales o individuales, que expresan las emociones religiosas de la naci\u00f3n, o los que son propia y primariamente expresiones de la religi\u00f3n personal del autor, hay que dilucidar en muchos casos si el pronombre personal de primera persona singular a que se refieren varios salmos designa a un individuo o designa a la comunidad.
Hay opiniones. En general, hay que decir que desde el tiempo de Jerem\u00edas y de Ezequiel, y particularmente en el per\u00edodo en que los salmos fueron escritos, el juda\u00edsmo se estaba convirtiendo cada vez m\u00e1s en un camino o modo de salvaci\u00f3n para el individuo. A pesar de los salmos que tratan de la religi\u00f3n en sus aspectos nacionales, el Salterio es en su conjunto el Manual hebreo de la religi\u00f3n personal.
A veces, la cuesti\u00f3n no est\u00e1 clara. As\u00ed, por ejemplo, las numerosas denuncias de \u00abenemigos\u00bb pueden ser entendidas como ataques contra las naciones enemigas extranjeras o contra jud\u00edos malvados; pero tambi\u00e9n contra enemigos privados que, como en el caso de Job, acusaban a una infortunada v\u00edctima de secreta maldad.
Se ha tratado de clasificar los salmos, por su forma o contenido, en himnos, lamentaciones de la naci\u00f3n, salmos reales, lamentaciones y acci\u00f3n de gracias del individuo. Pero tambi\u00e9n es acertado dividir los salmos en dos grandes grupos: a) los que describen primariamente el car\u00e1cter y actividad de la deidad (en su manifestaci\u00f3n), y b) los que presentan las emociones religiosas de la congregaci\u00f3n o del creyente, aunque no exista de ordinario l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre los dos grupos. Los Salmos, en cuanto expresi\u00f3n de la religi\u00f3n personal, merecen ser resaltados aparte.
Pueden formar el grupo de los salmos hist\u00f3ricos aquellos que resumen el curso de la historia nacional desde el \u00e9xodo a la construcci\u00f3n del templo, en los que se resaltan los hechos gloriosos realizados por Yav\u00e9 en favor de Israel [Sal_78,1]; [Sal_105,1]. Los salmos regios han sido interpretados a veces mesi\u00e1nicamente, aunque tal interpretaci\u00f3n, en sentido literal, no se requiere para ninguno de ellos.
Entre los salmos hist\u00f3ricos hay que resaltar los salmos macabeos de lamentaci\u00f3n. Parece claro que un buen n\u00famero de lamentaciones p\u00fablicas fueron compuestas (o adaptadas) durante la persecuci\u00f3n de la religi\u00f3n jud\u00eda por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes en 168-165, poco antes de la rebeli\u00f3n macabea [Sal_44,1]; [Sal_74,1]; [Sal_79,1]; [Sal_84,1]; tal vez tambi\u00e9n [Sal_12,1]; [Sal_28,1]; [Sal_36,1]; [Sal_60,1]=[Sal_108,1]; [Sal_80,1]; [Sal_85,1]; [Sal_108,1]; [Sal_123,1].
Es algo t\u00edpico de los salmos en su conjunto, o de un buen n\u00famero de ellos, ser la expresi\u00f3n de la religi\u00f3n personal jud\u00eda.
Despu\u00e9s de la ruina del Estado en 586, siguiendo en una l\u00ednea que hab\u00eda comenzado Jerem\u00edas, la religi\u00f3n dej\u00f3 de ser para los jud\u00edos un natural concomitante de su nacionalidad, y gradualmente se convirti\u00f3 en un ideal de justicia que hab\u00eda de ser alcanzado mediante un incesante esfuerzo y la ayuda del bondadoso Dios que ha dado a conocer su voluntad en la ley y escucha las oraciones de su creyente.
Esta nueva concepci\u00f3n de la religi\u00f3n como una vida personal impregnada de la idea de Dios y sus exigencias divid\u00eda a los jud\u00edos en dos campos mutuamente hostiles: los \u00abpiadosos\u00bb, o pobres, observantes sinceros de la ley y frecuentemente pobres en bienes mundanos, y los \u00abimp\u00edos\u00bb o malvados, m\u00e1s interesados en el \u00e9xito de los negocios de este mundo que en la obtenci\u00f3n de la justicia y aprobaci\u00f3n divina, que para ellos no comportaban relaci\u00f3n con la prosperidad terrena.
Los \u00abpiadosos\u00bb y los \u00abmalvados\u00bb estaban netamente divididos en la cuesti\u00f3n de la retribuci\u00f3n divina de los hechos humanos; y los malvados abiertamente negaban que la \u00abpiedad\u00bb (justicia) trajese inevitablemente recompensas tangibles.
El Salterio es el libro de los \u00abpiadosos\u00bb (justos); los malvados, cuya voz se escucha en partes de Job, Proverbios y Qoh\u00e9let, son denunciados y maldecidos en los Salmos con apasionado celo.
La interioridad de la piedad jud\u00eda alcanza su m\u00e1s noble expresi\u00f3n en las palabras: \u00abMi cuerpo y mi coraz\u00f3n languidecen; el sost\u00e9n de mi coraz\u00f3n, mi patrimonio, es Dios por siempre\u00bb [Sal_73,26].
Para hombres de tal fe infantil era muy chocante experimentar tribulaciones serias, una grave enfermedad, por ejemplo, particularmente porque sus \u00abenemigos\u00bb (los malvados) ve\u00edan en su infortunio la prueba de la futilidad de su fe y se burlaban de ellos diciendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Dios?\u00bb [Sal_42,11].
La mayor parte de las lamentaciones contienen oraciones de petici\u00f3n. Muchas de estas peticiones son el castigo de los malvados. Esta obsesi\u00f3n de los malvados enemigos, que est\u00e1 incluso en el salmo del buen pastor , [Sal_23,5] y en el magn\u00edfico salmo de la creaci\u00f3n [Sal_104,35], es la nota m\u00e1s discordante en la religi\u00f3n de los Salmos.
Pero hay que tener en cuenta que los salmistas son los profetas de la denuncia cuando los profetas hab\u00edan desaparecido. Estaba en juego el honor de la justicia de Dios y el principio de la retribuci\u00f3n.
Las \u00abimprecaciones\u00bb en toda su virulencia eran la expresi\u00f3n de la fe en la justicia de Dios puesta en cuesti\u00f3n; de fallar esa justicia (el castigo de los malvados), la santidad y aun la veracidad divina experimentar\u00edan un fracaso irreparable. Se jugaba nada menos que la fe (tal como ellos la entend\u00edan); por eso reaccionaban sin contemplaciones contra los que la pon\u00edan en tela de juicio.

