{2}AM\u00d3S{/}

Es oriundo de T\u00e9coa [Am_1,1], situada a nueve kil\u00f3metros al sureste de Bel\u00e9n, zona poco propicia para la agricultura, por lo que sus habitantes se dedicaban a la ganader\u00eda. Su profesi\u00f3n era pastor, quiz\u00e1 mejor ganadero (noqued, cf [2Re_3,4], que alternaba con el cultivo de sic\u00f3moros [Am_7,14]. A pesar de proceder de Jud\u00e1, ejerci\u00f3 su ministerio prof\u00e9tico en el reino de Israel en tiempo de Jerobo\u00e1n II de Israel (ca. 786-746) y Oz\u00edas de Jud\u00e1 (ca. 783-742). Llamado al profetismo sin preparaci\u00f3n previa alguna [Am_7,14] a [Am_7,16], no pertenec\u00eda a las asociaciones de profetas adictos a la corte. As\u00ed pudo sentirse independiente en su ministerio, que tuvo que ejercer en medio de una sociedad hostil y extranjera. Lo realiza en las cercan\u00edas del santuario de Betel, donde tuvo que enfrentarse con los intereses creados del sacerdote Amas\u00edas (cf [Am_7,10] a [Am_7,17]).
Utiliza un estilo de gran inspiraci\u00f3n y calidad po\u00e9tica, vigoroso, directo y dialogal con el auditorio, rico en im\u00e1genes que toma del ambiente rural y del mundo de los animales ([Am_3,4] [Am_3,5] [Am_3,12]; [Am_5,19]; [Am_7,1]).
El ambiente nacional es el que mencionamos respecto de Oseas. En el orden internacional, Egipto se halla replegado en sus fronteras. Asiria es la potencia hegem\u00f3nica en todo el Oriente Medio. Tras una etapa de decadencia, se rehace y llega a su esplendor con los reyes Teglatfalasar III (745-727), Salmanasar V (727-721), Sarg\u00f3n V (721-705) y Senaquerib (705-691), que pone asedio a Jerusal\u00e9n [2Re_19,35].
En el reino de Israel, Jerobo\u00e1n llevaba ya unos treinta a\u00f1os de reinado cuando aparece Am\u00f3s. Aprovechando el letargo de Egipto y la decadencia de Asiria hab\u00eda ensanchado sus fronteras hasta llevarlo a su mayor expansi\u00f3n geogr\u00e1fica. Ninguno de los peque\u00f1os reinos vecinos le creaba preocupaci\u00f3n: Jud\u00e1 no levant\u00f3 cabeza desde la derrota de Amas\u00edas hacia el 785 [2Re_14,1], y Damasco, al norte, hab\u00eda sido vencido por Asiria y, luego, por Jo\u00e1s de Israel. Como consecuencia, Israel experiment\u00f3 una situaci\u00f3n de bienestar y desarrollo econ\u00f3mico: se construyeron mansiones suntuosas recubiertas de marfil [Am_5,11]; [Am_3,15]; los nobles ten\u00edan residencias de invierno y de verano, y celebraban banquetes entre m\u00fasica y perfumes. Junto a ellos viv\u00edan en caba\u00f1as gentes pobres, a quienes prestaban con usura y somet\u00edan a una cierta esclavitud; de nada val\u00edan sus quejas ante los jueces, a quienes aquellos sobornaban con sus regalos (cf [Am_8,4] a [Am_8,8]; [Am_2,6] a [Am_2,8]).
En el aspecto religioso continuaba el cisma (cf [1Re_12,17]). En Betel hab\u00eda un culto solemne y suntuoso, para el que se escog\u00edan animales rollizos y oblaciones de harina y aceite, con lo que cre\u00edan tranquilizar sus conciencias. Pero ese culto estaba viciado por pr\u00e1cticas paganas, se reduc\u00eda a puro formulismo y no iba acompa\u00f1ado de una vida \u00e9tica y honesta, que supone el cumplimiento de la voluntad de Dios y el alejamiento de las injusticias.
El libro, de cuya autenticidad no puede dudarse, excepto en peque\u00f1os fragmentos, comprende una introducci\u00f3n con or\u00e1culos contra las naciones paganas y contra Jud\u00e1 e Israel [Am_1,1] a [Am_2,1]. Sigue una serie de sermones contra los abusos de las altas clases sociales, y or\u00e1culos contra los cultos idol\u00e1tricos [Am_3,1] a [Am_6,1]. Vienen a continuaci\u00f3n cinco visiones, que simbolizan pl\u00e1sticamente los castigos que Dios enviar\u00e1 a la sociedad corrompida de Samar\u00eda [Am_7,1] a [Am_9,1], [Am_10,1]. Concluye con un anuncio de restauraci\u00f3n mesi\u00e1nica, con lo que implica de bendiciones temporales [Am_9,11] a [Am_9,15].
El Se\u00f1or, Dios \u00fanico y due\u00f1o de la historia, ha escogido a Israel como pueblo peculiar suyo [Am_2,1] a [Am_3,1] y lo ha llevado a la tierra prometida [Am_2,10]; [Am_9,7] sin m\u00e9rito alguno por su parte [Am_9,7]. Israel ha sido infiel con su orgullo [Am_6,8], culto cism\u00e1tico e idol\u00e1trico [Am_4,1] a [Am_4,6]; [Am_7,9], con el ritualismo externo [Am_4,4] a [Am_4,12]; [Am_5,4]ss y con sus graves injusticias sociales. Contra estas clama vigorosamente el profeta Am\u00f3s (cf [Am_3,9] a [Am_3,11]; [Am_4,1]; [Am_5,10] a [Am_5,12]; [Am_6,4] a [Am_6,8]; [Am_8,4] a [Am_8,6]), que se le denomina con toda raz\u00f3n \u00abel profeta de la justicia social\u00bb. Por eso Dios castigar\u00e1 a Israel -anuncia el profeta- con la deportaci\u00f3n a Asiria ([Am_3,10]s; [Am_5,27]; [Am_7,17]). Pero se salvar\u00e1 un \u00abresto\u00bb ([Am_3,12]; [Am_5,3]; [Am_9,8]), que permitir\u00e1 la continuaci\u00f3n de la historia de Israel y el cumplimiento de las profec\u00edas mesi\u00e1nicas.

